Una madre dejó a su hija con su padre para pasar la noche. ¡Dos horas después recibió la noticia que muchas madre separadas temen!




Esta pequeña se llama Cheyenne Rae Owensby y lo es todo para su madre, llena de vida, feliz y plena de salud. ¡Pero todo estuvo a punto de acabarse un día estando en casa de su padre!


Sus padres estaban separados aunque compartían su guardia y custodia, a las dos semanas de la separación, ella fue a pasar el fin de semana con su padre, aquel día, la niña sufrió una terrible prueba que cambiaría su vida para siempre! Dos horas después de llegar a casa de su padre, Amy recibió la noticia que muchas madres separadas temen.



La pequeña solo tenía 8 meses y a esa edad los niños lloran mucho, al no conseguir como callarla el padre la sacudió para que dejara de llorar, la sacudió tan fuerte que le rompió el cráneo, y le provocó una hemorragia cerebral.


La pequeña fue transportada en helicóptero hasta el hospital más cercano con toda urgencia, los médicos informaron a Amy de que su hija ya no respiraba.


Amy fue informada de que su hija permanecería en estado de coma toda su vida, "Yo estaba aterrada y temblando de miedo y no podía dejar de vomitar entre en un punto en donde no podía creerlo, quede impactada, en ese momento no sentía nada, no podía llorar ni gritar, sentí que todo mi mundo se venia abajo", recuerda ella.


"Rogué a Dios que la salvara y me llevase a mi en su lugar, cuando pude verla estaba llena de vendas y transfusiones, sus piernas estaban ennegrecidas a causa de la trombosis que se estaba formando, la policía me dijo que James, su padre, había confesado que la había sacudido, mi primer amor, aquél hombre que yo había amado, mi compañero de clase, un tipo al que conozco de siempre y con el que he pasado 10 años de mi vida, había hecho aquello a nuestra hija y toda mi vida se vino abajo".



El padre habría perdido el control de la situación y fue condenado a 20 años de prisión, en la actualidad está encarcelado, durante este tiempo, Amy ha luchado por su hija, incluso cuando los médicos le anunciaron que la niña no sobreviviría o que pasaría toda su vida en coma.


A pesar de que la mitad de su cerebro estaba paralizado, Cheyenne se despertó, incluso en la actualidad puede moverse y emitir sonidos pero el lado derecho de su cuerpo ya nunca reaccionará, sin embargo la pequeña no ha perdido su alegría ni sus ganas de vivir y no se rinde.


Cheyenne ahora tiene 3 años y disfruta de la vida ¡Al ver su sonrisa nadie imaginaría por lo que ha tenido que pasar!.


La historia de esta pequeña guerrera ah tacado los corazones de muchas personas, su historia ah conmovido a muchas familias y han reflexionado al respecto, ella ah demostrado que en esta vida se viene a luchar y tratar de ser felices sin importar como sea tu situación.


Amy va contando los progresos de Cheyenne en Facebook y desea lanzar un toque de atención a los padres para que sepan a quién confían a sus hijos.
"Padres, ustedes que lograron compartir un poco de mi dolor, se que me entienden, gracias a Dios mi hija esta viva, pero no cometan el error que tuvo su padre, cuiden a sus hijos cualquier cosa que parezca inofensiva puede ser lo peor para nuestros hijos y recuerden que son pocas las personas a quienes les pueden confiar sus hijos, cuídense y que Dios los bendiga."
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