MUEREN TRATANDO DE ENCONTRAR TESORO.






Wallace falleció mientras trataba de encontrar el tesoro de Fenn y se convirtió en la segunda víctima mortal provocada por esa búsqueda, informa el rotativo 'The Daily Sentinel'...

La familia de Paris Wallace, un pastor de Colorado (Estados Unidos), alertó a la Policía de su desaparición y este 18 de junio su cuerpo fue hallado en la orilla del río Grande, al sur del país.


Esta es la historia de este botín que un millonario del sur de EE.UU. escondió hace alrededor de siete años.

¿Quién es Fenn?

En 2010, el coleccionista de arte Forrest Fenn tenía 80 años cuando enterró un cofre de bronce con sus piezas más valoradas en las montañas del condado de Santa Fe (Nuevo México, EE.UU.) después de publicar en su libro de memorias un poema que contiene nueve pistas sobre su ubicación.

¿Qué contiene el tesoro?


La fortuna estaría compuesta por cientos de piezas de oro y rubíes, ocho esmeraldas, dos zafiros de Ceilán, un gran número de diamantes, dos antiguas tallas chinas de jade y pulseras de oro de la época precolombina. El presunto valor de todos esos objetos sería de dos millones de dólares.

Cuál fue la primera víctima mortal?

En julio de 2016, el cadáver de Randy Bilyeu apareció en en las inmediaciones del río Grande, Nuevo México, tras estar desparecido durante 10 días. Al enterrarse de su muerte, Fenn exclamó que había "creado un monstruo", pero el suceso no logró que interrumpiera el proceso. La viuda del fallecido considera que "no existe ningún tesoro" y su marido "perdió su vida por una mentira". 

¿Es tan peligrosa esta búsqueda?



Pese a que ya muchas voces solicitan que ponga fin a la búsqueda porque lleva siete años sin resolverse y ha provocado dos muertes, Forrest Fenn afirma que acceder al tesoro no entraña ningún peligro: "Pronto tendré 87 años y podría recuperarlo si quisiera".

¿Cómo es el poema que esconde las coordinadas del tesoro?

El poema se llama 'La emoción de la persecución' y sus 24 versos esconden las nueve claves para localizar esas riquezas. Este es el texto original, que no hemos traducido para no alterar sus matices. 

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